Descripción

domingo, 2 de octubre de 2016


Para diseñar un proceso eficaz de Benchmarking, es muy importante seguir los siguientes pasos:
  •   Obtener el respaldo de la alta gerencia.
  •   Selección de un buen equipo de trabajo y un método de Benchmarking idóneo.
  •   Ser lo más realista posible en la formulación de objetivos.
  •   Investigación amplia dentro y fuera del sector.
  •   Comunicar los distintos avances obtenidos durante el proceso.
  •   Generar incentivos (reconocimientos, publicaciones, premios, entre otros).
  •   Hacer énfasis en las mejores prácticas.

Asimismo, es importante señalar las cinco fases del proceso de Benchmarking, iniciándose con la fase de Planificación, continuando con la fase de Análisis, la fase de Integración, fase de Acción y por último la fase de Madurez.

Referencia:


Manene, L. (2011). Benchmarking: definiciones, aplicaciones, tipos y fases del proceso. Extraído desde:https://luismiguelmanene.wordpress.com/2011/04/15/benchmarkingdefiniciones-aplicaciones-tipos-fases-y-fases-del-proceso/. [Consulta: septiembre 29, 2016]





Benchmarking










El benchmarking, se puede decir que es una técnica de comparar los ratios (relación o proporción que se establece entre dos cantidades o medidas) económico-financieros y de gestión de una organización con la propia, y deducir el grado de competitividad alcanzado; es decir, una forma de determinar qué tan bien se desempeña una empresa, comparadas con otras (Manene, 2011). Unos la definen como herramienta de gestión estratégica y competitiva (Watson, 1993, citado por Manene, 2011), mientras que otros hablan de una filosofía de gestión relacionada con la mejora continua y la autosuperación (Spendollini, 1992). Es un modelo paso a paso donde no se le debe agregar complejidad a una idea simple, que para ser exitoso debe seguir una sencilla secuencia de actividades de manera clara y entendible; con énfasis en la planificación y organización de las actividades que se realizan; debe estar enfocado en el cliente; y debe ser un proceso genérico; es decir, coherente con la organización.
Todos estos aspectos son aplicables en el campo de los sistemas organizativos educativos de tecnología, para optimizar su funcionamiento. El educador interesado, podrá, por ejemplo, informarse, a través del Internet sobre la Universitat Oberta catalana o sobre la Universidad Virtual del Instituto Tecnológico de Monterrey (Chacón, 1996).


 Referencias:

Chacón, F. (1996). Reingeniería de la Educación Abierta y a Distancia en Latinoamérica. Ponencia presentada en el 3º Congreso Iberoamericano de Informática Educativa RIBIE 96 [Artículo en línea]. Disponible en :http://www.c5.cl/ieinvestiga/actas/ribie96/REING.html [Consulta: 2016,Septiembre 22]

Manene, L. (2011). Benchmarking: definiciones, aplicaciones, tipos y fases del proceso. Artículo extraído del blog del autor, Disponible en https://luismiguelmanene.wordpress.com/2011/04/15/benchmarkingdefiniciones-aplicaciones-tipos-y-fases-del-proceso/.  [Consulta: 2016, Septiembre 23]

Spendolini, M. (en línea). El Proceso de Benchmarking. Disponible en http://www.minsa.gob.pe/dgsp/documentos/decs/2006/SegPac/El_Proceso_de_Benchmarking.pdf(documento en pdf). [Consulta: 2016, Septiembre 23].








Modelos de organización educativa basados en tecnologías

Para el desarrollo de nuevos modelos de organización educativa basados en tecnologías y el trabajo educativo en red, la modalidad educativa a distancia tiene ciertas tendencias generales, cuya evolución se ha acentuado en el Siglo XXI, y han sido descritas por Chacón (1996).  Entre esas tendencias, se encuentra:
  • La Interactividad, mediante la utilización de los nuevos medios informáticos y de telecomunicaciones, lo que  contribuirá a evitar la alta deserción observada en muchos programas de esta modalidad;
  • La eliminación de la distancia, como consecuencia de la interactividad que la caracteriza, permitiendo que docentes, alumnos y recursos estén disponibles en todo momento, como si formaran parte del entorno del estudiante; 
  • La Autonomía del estudiante, como una de las tendencias más importantes, ya que le da la oportunidad de definir y decidir sus metas, seleccionar sus recursos de aprendizaje, avanzar a su propio ritmo, y esforzarse en obtener resultados que le sean significativos,
  • No autoritarismo, ya que el sistema propuesto se caracteriza por dar una serie de alternativas en cada uno de estos temas de decisión; y por último,
  • El Aprendizaje centrado en procesos, convirtiéndolo en un aprendiz permanente, como lo exige la realidad social hoy en día, la cual es dinámica y cambiante, por lo que se necesita una actualización constante y permanente.

Todas estas tendencias descritas por Chacón (1996), apuntan a un cambio radical del modelo educativo industrializado hacia la concepción de Sistemas de Aprendizaje Interactivos Abiertos (SAIA).

Referencia:



Chacón, F. (1996). Reingeniería de la Educación Abierta y a Distancia en Latinoamérica. Ponencia presentada en el 3º Congreso Iberoamericano de Informática Educativa RIBIE 96 [Artículo en línea]. Disponible en: http://www.c5.cl/ieinvestiga/actas/ribie96/REING.html [Consulta: 2016, Septiembre 22]





¿Qué es el Benchmarking?

Benchmarking... y eso ¿qué es?




           El Benchmarking es un proceso nacido en Estado Unidos, que se utiliza para recopilar información y obtener nuevas ideas, al comparar aspectos de la empresa o con la de otras empresas competidoras. Los objetivos que estudia este método, son la productividad, al comparar cuándo se produce y cuánto se consume, para observar y analizar la eficiencia de los procesos y el nivel de calidad, que es el valor creado de un producto, tomando en cuentas los costos necesarios para su producción. Por lo tanto, puede definirse como un modelo gerencial que permite comparar los procesos institucionales, obteniendo mejores prácticas y resultados. En el campo educativo, la Gerencia busca el mantener los estándares de excelencia y calidad educativa en todos sus niveles, con el objetivo de lograr procesos de enseñanza y aprendizaje de calidad; aplicando así el Benchmarking, el cual, unido a los procesos de organización y planificación, responde a los objetivos de enseñanza y aprendizaje. Además, permite el diagnostico, la comparación, la medición y evaluación, lo que facilita el aprendizaje, basándose en la calidad de los servicios que se prestan.
 Existen diversos tipos: el interno, el competitivo y el funcional. El interno se observa en empresas grandes que cuentan con muchos departamentos y se comparan los logros y niveles alcanzados dentro de la misma empresa. El competitivo, al compararse con otro competidores de otras empresas; y el funcional, al compararse con empresas que no son de la misma industria, lo que ayuda a obtener mayor información al no ser competidor directo de esas otras empresas. Las ventajas del Benchmarking, son: método sencillo y económico, fomenta la cooperación, cambia paradigmas y, principalmente, ayuda a observar la competencia en el mercado y trabajar en base a ello. Así podemos ver que su función principal es la autoevaluación del rendimiento de una empresa mediante la comparación.
Las características de este método son: que sigue un proceso de gestión estratégica continua; usa herramientas para identificar estándares de excelencia; realiza un estudio de investigación, de diseño e implementación; y permite el desarrollo de un proceso de búsqueda y descubrimiento de información. Por otro lado, contiene gran cantidad de ventajas a nivel empresarial, ya que incentiva la innovación, cuando los empresarios buscan nuevas formas de hacer las cosas con el objetivo de mejorar. Al buscar información mediante la comparación, es posible conocer e indagar en cuanto a mejores prácticas y a la motivación, al tener referencias externas. Así, se observan los progresos de la empresa, permitiendo medir el estado del mercado y predecir las potencialidades que puede tener. Otro aspecto es que ayuda a realizar una planificación mucho más estratégica, al observar los riesgos de hacer negocios en diferentes mercados.
En conclusión, es un método gerencial que consiste en la comparación con otras instituciones educativas, para reflexionar sobre lo ejecutado y en cómo realizar esas mejoras, lo que permite estudiar qué mejoras adoptar para el éxito en el campo educativo.

 Referencias Bibliográficas:

 Manene, L. (2011). Benchmarking: definiciones, aplicaciones, tipos y fases del proceso. Artículo extraído del blog del autor, Disponible en:https://luismiguelmanene.wordpress.com/2011/04/15/benchmarkingdefiniciones-aplicaciones-tipos-y-fases-del-proceso/.  [Consulta: 2016, Septiembre 22]

Spendolini, M. (2006). El Proceso de Benchmarking. Disponible en http://www.minsa.gob.pe/dgsp/documentos/decs/2006/SegPac/El_Proceso_de_Benchmarking.pdf(documento en pdf). [Consulta: 2016, Septiembre 23].


  

domingo, 31 de julio de 2016

Planificación y Organización de Sistemas Educativos










       Citando a Alves (s/f), sobre las tres perspectivas que se destacan en la estructura organizacional (Perspectiva Estratégica, Perspectiva Operacional y Perspectiva Táctica), la autora señala que cada una de ellas posee una función primordial y características particulares, orientadas a un mismo fin, que es realizar cambios o transformaciones estructurales dentro de la organización. Cabe agregar que la Perspectiva Estratégica es aquella que conduce a la organización a realizar una serie de preguntas que determinará cómo asignar y canalizar mejor los recursos, poniendo en práctica la estrategia de la organización. Para ello, es necesario conocer el estado de la misma y su contexto.  Por lo tanto, es conveniente la formulación de una serie de interrogantes que permitan explorar a fondo la organización, como por ejemplo: ¿qué barreras pueden imponerse en una nueva estructura?, ¿cuáles son las interrelaciones entre las diferentes funciones y unidades, y cómo ejercen impacto entre sí?, entre otros planteamientos que se consideren oportunos profundizar, y en consecuencia, las respuestas surgidas a estas preguntas generarán un impacto en lo que la organización debe hacer con su estructura.
Con respecto a la Perspectiva Operacional, es aquella que observa cómo una organización puede agrupar su trabajo, para apoyar el propósito estratégico, utilizando tres patrones de agrupación: actividad, salida y segmento, las cuales generan alta destreza funcional.  Finalmente, la Perspectiva Táctica, al igual que las perspectivas anteriores, plantea una serie de preguntas: ¿cómo debe manejarse y coordinarse el trabajo?, ¿quién toma las decisiones?, y ¿qué nivel de decisiones se toman?, entre otras interrogantes, y dependiendo de las respuestas, se canalizará de manera eficaz el proceso para los cambios estructurales que se desean.
REFERENCIA
Alves, E (s/f) Planificación y Organización de Sistemas Educativos. Lección 7. Disponible en:http://especializacion.una.edu.ve/gerenciasebt/paginas/Lecturas/Unidad3/leccion7g.pdf [Consulta: 2016, julio 26]